A partir del contexto de protestas y bloqueos del 9 al 11 de enero, el escenario político para la semana que inicia el lunes 12 de enero de 2026 presenta una alta probabilidad de escalada de conflictos sociales, con tensiones que pueden consolidarse o incluso profundizarse, por varias razones que ya están en juego.
Continuación y ampliación de los bloqueos como herramienta de presión social
Los datos disponibles muestran que al domingo 11 de enero ya existían 69 puntos de bloqueo en todo el país, con fuerte presencia en La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Santa Cruz y Beni. Esto indica que la protesta no se está desmovilizando, sino expandiendo territorialmente.
La Central Obrera Boliviana (COB) ha prorrogado sus medidas y agregado exigencias al pedir la abrogación de varios decretos (5503, 5509 y 5515) relacionados con la eliminación de subsidios y políticas económicas recientes.
Pronóstico político:
- Persistencia de bloqueos masivos durante la semana, con posible incremento en puntos de corte y participación de sectores rurales y urbanos.
- Convocatorias a marchas nacionales desde ciudades clave como La Paz y El Alto, que pueden tensionar aún más el diálogo con el Gobierno.
Posible radicalización de discursos y fin del diálogo formal
La ruptura del diálogo entre la COB y el Gobierno el 9 de enero y la declaración de una “revolución nacional” por parte de los sindicalistas marcan una etapa de alta confrontación política.
Esto sugiere que:
- Las negociaciones no están avanzando materialmente hacia una solución de fondo (abrogación del decreto 5503).
- La COB puede multiplicar exigencias, incorporando demandas sectoriales adicionales (como la protesta en el Chapare contra la llegada de la DEA, un vector político asociado a la izquierda rural).
Pronóstico político:
- Aumento de mensajes polarizados de ambos lados, con discurso gubernamental centrado en “estabilidad económica” y de la COB enfatizando “sacrificio de mayorías”.
- Riesgo de escalada de episodios violentos si las fuerzas de seguridad intentan despejar bloqueos o si se producen contra-protestas.
Actores sociales y empresariales como factor de presión interna
Diversos sectores económicos han salido públicamente a rechazar los bloqueos y pedir diálogo, como Cainco (principal cámara empresarial de Santa Cruz) y la Cámara Nacional de Industrias (CNI), que advierten sobre el impacto negativo en la productividad y los derechos al trabajo y a la salud.
Este factor complica la simple dicotomía gobierno-COB y puede:
- Presionar al Ejecutivo para que busque acuerdos parciales con mediadores neutrales.
- Generar tensiones internas en la protesta si otros sectores sociales pierden apoyo por los efectos adversos de los bloqueos.
Políticamente, Bolivia entra en una semana de confrontación sostenida, con la COB elevando demandas y el Gobierno intentando mantener estabilidad macroeconómica y diálogo parcial. Económicamente, los bloqueos profundizan la presión inflacionaria, tensan el empleo formal e informal, y representan un riesgo material para un crecimiento económico que ya era débil antes de las protestas.




