Este domingo, tras varios días de bloqueos y protestas masivas en todo el país, el Gobierno boliviano al mando de Rodrigo Paz y la COB (Central Obrera Boliviana) firmaron un acuerdo para abrogar el Decreto Supremo 5503 en su totalidad.
Según el texto del acuerdo:
- El Decreto Supremo 5503 fue abrogado oficialmente como norma legal.
- Sin embargo, las partes acordaron elaborar un nuevo decreto supremo en un plazo inmediato (48 horas) que preserve exclusivamente los elementos económicos centrales de la norma anterior. Esto incluye principalmente la eliminación del subsidio a los combustibles, reprogramación de créditos, mejoras en bonos sociales y ajustes salariales.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, explicó que la abrogación responde a la necesidad de “tener estabilidad y reconstruir el país”, pero también a la necesidad de consensuar con los sectores movilizados una norma revisada que mantenga algunos objetivos económicos mientras aborda las demandas sociales.
Qué se mantiene tras la abrogación
Aunque el DS 5503 fue anulado, el acuerdo prevé un nuevo decreto supremo que conserve las políticas económicas esenciales, entre ellas:
- El fin del subsidio a los combustibles, considerado central por el Gobierno para aliviar la presión sobre las reservas fiscales.
- Medidas compensatorias, como el incremento del salario mínimo, la Renta Dignidad y la mejora de bonos sociales.
- Reprogramación de créditos para sectores vulnerables afectado por el reajuste.
Este nuevo decreto se redactará en conjunto entre representantes del Gobierno y los sectores sociales movilizados, con participación de la COB y otras organizaciones.
Por qué la abrogación fue parte de un acuerdo
La abrogación no fue unilateral, sino parte de una negociación entre el Ejecutivo y los sectores movilizados. Hasta pocos días antes, el Gobierno había sostenido que el DS 5503 no sería abrogado, aunque sí estaba dispuesto a dialogar sobre reformas al texto si se atendían condiciones sociales.
La COB había insistido en la abrogación total, rechazando la sola modificación de artículos y calificando de insuficiente cualquier cambio que no implique dejar sin efecto la norma completa.
Reacción de los sectores movilizados
Tras firmar el acuerdo, la COB y las organizaciones sociales ordenaron el levantamiento de bloqueos y protestas con la condición de que el nuevo decreto sea promulgado dentro de los plazos acordados. Sin embargo, las bases sindicales se mantienen en estado de alerta hasta la firma definitiva del nuevo texto.
En síntesis:
La abrogación del DS 5503 fue una victoria táctica y simbólica para la COB y los sectores movilizados, que lograron forzar un cambio formal en la normativa que generó la crisis.
No obstante, el acuerdo contempla la preservación de objetivos económicos clave —como el fin de los subsidios a los combustibles— que eran parte de las políticas de ajuste fiscal del Gobierno para enfrentar desequilibrios macroeconómicos y restricciones externas.
Esto indica que la abrogación fue más una reconfiguración normativa que una reversión completa de las políticas económicas centrales, y su implementación dependerá de cómo se redacte el nuevo decreto consensuado.




