La provincia de Jujuy ha registrado en los últimos años un desarrollo significativo de su actividad turística, consolidándose como uno de los destinos más dinámicos del norte argentino. Desde la perspectiva de la economía política regional, el turismo aparece como un vector clave de diversificación productiva en una estructura económica históricamente dependiente del empleo público y actividades primarias.
Según datos oficiales del Ministerio de Cultura y Turismo de Jujuy, durante 2025 la provincia superó los 1,5 millones de visitantes, con más de 4 millones de pernoctaciones, cifras que el gobierno provincial interpreta como un motor económico central, con efectos multiplicadores sobre empleo, consumo y economías locales.
Este crecimiento se tradujo en impactos económicos concretos:
- En julio de 2025, la ocupación hotelera promedio alcanzó el 73 %, con más de 157.000 turistas y un gasto estimado de $46.151 millones.
- Durante el fin de semana largo de diciembre, Jujuy recibió cerca de 15.000 visitantes, generando un impacto económico aproximado de $3.000 millones.
- La demanda turística —medida por reservas de excursiones— creció más del 30 % en 2025 respecto a 2024, según reportes de plataformas internacionales como Civitatis.
Estos indicadores sugieren que el turismo jujeño no se limita a picos estacionales tradicionales (verano e invierno), sino que presenta una dinámica relativamente sostenida a lo largo del año, apoyada en una oferta diversificada de naturaleza, cultura, patrimonio y experiencias.
Discurso oficial: el turismo como pilar económico y cultural
Desde el plano político-institucional, el turismo ocupa un lugar central en el discurso del gobierno provincial.
El gobernador Carlos Sadir, durante la apertura del 164.º período de sesiones ordinarias de la Legislatura (2025), definió al turismo como un sector estratégico y afirmó:
“Estamos hablando de casi un millón de dólares diarios de impacto económico”.
En ese mismo marco, destacó la generación de aproximadamente 28.000 puestos de trabajo, la expansión de la capacidad hotelera y la llegada de cadenas hoteleras de alcance nacional e internacional, como señales de consolidación del sector.
En línea con esta visión, el ministro de Cultura y Turismo, Federico Posadas, sostuvo públicamente que:
“Estos números confirman que Jujuy se posiciona cada vez más como un destino turístico de calidad, capaz de ofrecer experiencias auténticas que combinan paisajes únicos con nuestra cultura local”.
Posadas también ha remarcado que circuitos como la Quebrada de Humahuaca, Purmamarca y los Valles funcionan como productos turísticos emblemáticos, aunque reconoció como desafío pendiente incrementar la estadía promedio y profundizar la diversificación territorial del turismo, para sostener el crecimiento en el largo plazo.
Asimismo, el Ejecutivo provincial impulsó acuerdos con agencias de viaje y operadores turísticos, lo que llevó a que Jujuy fuera señalada por el sector como uno de los tres destinos nacionales más promocionados en 2025.
Efectos económicos y sociales del turismo
Impacto económico
Desde una mirada estructural, el turismo se ha convertido en un componente relevante del entramado productivo provincial, con efectos en:
- Empleo directo e indirecto (hotelería, gastronomía, transporte, guías, artesanías).
- Derrame económico local, especialmente en temporadas altas y fines de semana largos.
- Sostenimiento de pymes y emprendimientos familiares, particularmente en localidades turísticas.
De acuerdo con estimaciones oficiales, el turismo representa más del 7 % del Producto Bruto Geográfico (PBG) de Jujuy, ubicándose entre los principales sectores generadores de actividad económica no estatal.
Coyuntura reciente: ocupación y tendencias
Durante 2025 y comienzos de 2026, la provincia mantuvo niveles de ocupación elevados incluso fuera de temporada alta. En el invierno de 2025, los promedios superaron el 73 %, posicionando a Jujuy entre las provincias con mejor desempeño turístico a nivel nacional.
En feriados largos y fines de semana extendidos, la ocupación fue especialmente alta en Purmamarca, la Quebrada de Humahuaca y los Valles, mientras que en el verano 2026 la provincia volvió a ubicarse entre los destinos más elegidos del país, con ocupación superior al 60 %.
Críticas, tensiones y desafíos estructurales
Pese al discurso optimista del oficialismo, distintos actores sociales y económicos plantean cuestionamientos relevantes.
- Contexto macroeconómico
La crisis económica nacional —marcada por inflación elevada y pérdida de poder adquisitivo— ha generado, según informes sectoriales, una reducción de la duración promedio de las estadías y un consumo más moderado, particularmente durante la temporada de verano 2025.
- Presión impositiva
Empresarios del sector turístico han denunciado una “asfixia impositiva”, señalando que tributos provinciales y municipales reducen márgenes de rentabilidad y limitan la capacidad de inversión, afectando especialmente a pequeños y medianos emprendimientos.
- Desigualdad territorial
Localidades como Tilcara registraron niveles de ocupación considerablemente más bajos incluso en períodos tradicionalmente fuertes, evidenciando que el crecimiento del turismo no se distribuye de manera homogénea dentro de la provincia.
Si bien no existe un bloque opositor con una narrativa turística sistemática, se observan críticas sectoriales:
- Reclamos por mayor apoyo a pymes locales, frente a políticas percibidas como orientadas a grandes inversiones.
- Demandas del turismo rural y comunitario, que advierten una concentración excesiva del crecimiento en circuitos consolidados, en detrimento del interior profundo.
El turismo jujeño presenta varias claves analíticas:
- Motor productivo con efectos distributivos desiguales: genera empleo y actividad, pero concentra beneficios en zonas con mayor infraestructura y conectividad.
- Inserción en circuitos turísticos globales: el aumento de turistas internacionales (Brasil, Europa) refleja una inserción exitosa, aunque vulnerable a shocks externos.
- Condicionamientos macroeconómicos: inflación, tipo de cambio y poder adquisitivo siguen siendo variables decisivas para la sostenibilidad del sector.
El turismo en Jujuy muestra un crecimiento real y sostenido, con récords de visitantes, elevada ocupación hotelera y un impacto económico significativo. El discurso oficial lo posiciona como motor económico y cultural, clave para la diversificación productiva provincial.
Sin embargo, persisten tensiones estructurales vinculadas a la distribución territorial de beneficios, la presión impositiva y la dependencia del contexto macroeconómico nacional. En este sentido, el desafío no es solo sostener el crecimiento cuantitativo, sino convertir al turismo en una herramienta de desarrollo más equilibrado y socialmente inclusivo.




