La eliminación de los subsidios a combustibles provocó un impacto inflacionario estructural antes de los bloqueos, con aumentos de hasta 86 % en gasolina y 163 % en diesel, cortando años de subsidios prolongados.
El bloqueo de rutas —especialmente en un país mediterráneo como Bolivia— exacerba:
- Costos de transporte de bienes, encareciendo alimentos y productos manufacturados.
- Escasez temporal de suministros básicos, lo que puede inducir aumentos locales de precios debido a falta de competencia y fallas logísticas.
Este doble efecto (ajuste por subsidio + bloqueos) puede:
- Aumentar aún más la inflación general, acentuando la presión sobre los hogares, especialmente en bienes esenciales.
- Generar expectativas inflacionarias más altas, lo que retroalimenta subidas de precios anticipadas por parte de comerciantes.
Impacto sobre el empleo
Los bloqueos tienen efectos inmediatos y diferenciados sobre el empleo:
a) Sectores formales e informales en riesgo
- El sector turístico reporta pérdidas de Bs 3,8 millones por día debido a cancelaciones, aislamiento de destinos y paralización de transporte.
- La industria y el comercio ven reducida su actividad diaria, lo que implica:
- Reducción de ingresos.
- Amenaza sobre la liquidez de pequeñas y medianas empresas, que dependen de flujo continuo de clientes e insumos.
- Riesgo de suspensiones temporales o despidos si la crisis se prolonga.
b) Efectos en el empleo rural
- Los agricultores y productores rurales enfrentan mayor costo de insumos (combustible, fertilizantes) y dificultades logísticas para comercializar su producción debido a bloqueos, lo que reduce márgenes de ganancia y podría traducirse en reducción de jornales u oferta de empleo rural.
Impacto sobre el crecimiento económico
Antes de las protestas, las proyecciones de crecimiento para Bolivia en 2026 eran débiles —entre 0,9 % y 1,1 % según FMI, CEPAL y Banco Mundial— lo que implicaba ya una expectativa de actividad económica muy moderada.
Los bloqueos agregan un shock adicional:
- Disrupción de la cadena logística interna: transporte terrestre parado significa menor distribución de bienes, lo que reduce la producción y las ventas.
- Reducción de la productividad laboral: jornadas perdidas en sectores formales e informales.
- Atraso en la inversión privada: la incertidumbre política y las interrupciones operativas desalientan inversiones planificadas para 2026.
Por tanto:
- Los bloqueos no son un choque puramente logístico: expresan una coyuntura de disputa por el modelo de distribución de subsidios, poder y prioridades fiscales.
- La eliminación de subsidios —una política técnica de ajuste macroeconómico— ha chocado con expectativas sociales construidas sobre derechos económicos adquiridos, lo que alimenta una resistencia colectiva.
- El impacto económico de los bloqueos agrava las condiciones que inicialmente se pretendían corregir (déficit, distorsiones fiscales), generando un círculo de retroalimentación negativa entre conflicto social e impacto económico.




