Este 15 de enero de 2026, Uganda celebra elecciones generales para renovar la Presidencia y los 529 escaños de su Parlamento unicameral para el período 2026–2031 —un proceso que, aunque constitucionalmente previsto, se realiza en un clima de tensión política, represión y dudas sobre su integridad democrática.
La República de Uganda, presidida por Yoweri Kaguta Museveni desde 1986, es una república presidencial donde el jefe de Estado y de gobierno se elige por voto directo para mandatos de cinco años. Tras la eliminación de los límites de mandato en los últimos años, Museveni busca ahora su séptimo mandato consecutivo.
El Parlamento y su composición
El Parlamento de Uganda está compuesto por:
- 353 escaños elegidos en distritos uninominales,
- 146 escaños reservados para mujeres,
- 30 escaños especiales: 10 para el Ejército, 5 para jóvenes, 5 para ancianos, 5 para sindicatos y 5 para personas con discapacidad.
Este sistema refleja tanto una lógica de representación territorial como espacios corporativos designados para sectores específicos.
El contexto: historia de autoritarismo y control
Uganda ha atravesado un largo camino desde su independencia del dominio británico en 1962, pasando por períodos de dictadura, guerras civiles y regímenes autoritarios. Tras la caída del brutal régimen de Idi Amin, y la sangrienta presidencia de Milton Obote, Museveni emergió como líder del Movimiento de Resistencia Nacional (NRM) y consolidó su poder en 1986.
Si bien logró estabilidad y crecimiento económico moderado, su gobierno se ha caracterizado por un fuerte control del Estado, un papel preponderante del Ejército en la política y una reducción del espacio para la oposición y la sociedad civil. Organizaciones de derechos humanos han documentado arrestos arbitrarios, censura y represión, incluyendo la imposición de un apagón nacional de internet durante la jornada electoral.
8 candidatos presidenciales: quiénes son y qué representan
La Comisión Electoral de Uganda confirmó ocho candidatos presidenciales para el proceso de 2026, todos legalmente habilitados tras el período de nominaciones en septiembre de 2025. A continuación, un listado con breve descripción de cada uno:
Yoweri Kaguta Museveni (NRM)
Presidente desde 1986, líder del Movimiento de Resistencia Nacional, busca extender su mandato por séptima vez. Figura central de la política ugandesa, combina su legado de estabilidad con controles autoritarios y continuas críticas por violaciones de derechos civiles.

Robert Kyagulanyi Ssentamu — “Bobi Wine” (NUP)
Opositor principal, ex cantante convertido en político, lidera el National Unity Platform. Su discurso apela principalmente a la juventud y a quienes reclaman cambio democrático. Fue candidato en 2021 y rechaza los resultados oficiales de ese proceso.

Gregory Mugisha Muntu (ANT)
Líder de la Alliance for National Transformation y ex oficial militar, Muntu promueve un enfoque basado en integridad, desarrollo institucional y liderazgo honesto, con foco en la prosperidad inclusiva.

Joseph Elton Mabirizi (CP)
Candidato por el Conservative Party, ingeniero y evangelista, ya participó en la carrera presidencial de 2016 y vuelve con una plataforma que mezcla valores tradicionales y propuestas de justicia social.

Robert Kasibante (NPP)
Representante del National Peasants Party, Kasibante impulsa reformas agrarias, empoderamiento rural y políticas que favorezcan a pequeños productores y comunidades del interior.

Mubarak Sserunga Munyagwa (CMP)
Líder del Common Man’s Party, ex parlamentario y abogado, enfoca su campaña en la reforma constitucional, libertades civiles y una gobernanza más responsable.

Nathan Nandala Mafabi (FDC)
Candidato del Forum for Democratic Change, veterano de la oposición, promueve transparencia institucional, rendición de cuentas y reformas democráticas profundas.

Frank Bulira Kabinga (RPP)
Del Revolutionary People’s Party, es un activista por el federalismo y reformas estructurales amplias al sistema político y económico de Uganda, con mensaje claro de transición desde el autoritarismo actual.

Un clima electoral bajo presión
Aunque Uganda mantiene un marco de elecciones multipartidistas, el ambiente de campaña se ha visto marcado por:
- Apagón de internet nacional, bajo el argumento de prevenir desinformación, pero interpretado como una táctica de control estatal.
- Intimidación, arrestos a activistas y militantes opositores, así como reportes de violencia política.
- Fuerte presencia militar y policial en zonas urbanas y durante actos de campaña.
Estos factores generan serias dudas sobre la libertad y equidad del proceso, reforzando temores de un resultado previsto y poco competitivo.
Un resultado esperado y un futuro incierto
La mayoría de analistas coincide en que el presidente Museveni parte con ventaja estructural y que es probable que su candidatura sea DECLARADA vencedora, aunque la legitimidad de la victoria está fuertemente cuestionada.
Mientras tanto, Bobi Wine y sus seguidores esperan que la movilización popular —especialmente entre los jóvenes, que representan una gran mayoría— pueda traducirse en presión social significativa tras los comicios.
La elección de 2026 será, en muchos sentidos, una prueba de resistencia del régimen de Museveni, así como un termómetro de las aspiraciones de cambio democrático en un país con profundas desigualdades, un Estado altamente militarizado y una sociedad civil presionada por las limitaciones al espacio público.




