La provincia de Chubut, en la región patagónica argentina, está atravesando una de las peores crisis de incendios forestales de los últimos años, con impactos ambientales, económicos y sociales que se profundizan en 2025-2026. El fenómeno no es aislado, sino parte de una tendencia extendida de incendios en Patagonia que afecta a varias jurisdicciones del sur argentino.
Inicio reciente y propagación
Un foco de incendio forestal comenzó el 5 de enero de 2026 en Puerto Patriada, en el departamento Cushamen, afectando rápidamente la Comarca Andina del Paralelo 42, con miles de hectáreas arrasadas en pocos días.
Las condiciones ambientales —como temperaturas elevadas, sequías prolongadas y fuertes vientos típicos de Patagonia— favorecieron la propagación de las llamas.
Orígenes intencionales y negligencia humana
Según investigaciones provinciales y declaraciones institucionales:
- El Ministerio de Seguridad de la Nación afirmó que el 95% de los incendios tienen origen humano y que en este caso hay indicios de intencionalidad, con presencia de acelerantes en el foco inicial.
- La fiscal general de Chubut explicó que el foco inicial ocurrió lejos de rutas y viviendas, lo que refuerza la sospecha de intervención directa en el inicio.
- La Secretaría de Bosques provincial registra que, en los últimos años, un 25% de incendios están directamente conectados con causas intencionales y otro 36% con quemas humanas negligentes o mal controladas.
Estas conclusiones configuran un panorama donde confluyen condiciones naturales adversas, negligencia y posibles hechos dolosos, aunque las investigaciones judiciales y peritajes sobre responsables concretos aún están en curso.
Los incendios tienen efectos económicos directos e indirectos en Chubut:
Turismo
- La Comarca Andina es uno de los principales atractivos turísticos de la Patagonia, con localidades como El Hoyo, Epuyén y Lago Menéndez afectadas.
- Se han registrado evacuaciones masivas de turistas (alrededor de 3.000 personas) y la suspensión de eventos populares, lo que impacta sobre el empleo temporal, hoteles, gastronomía y servicios vinculados al turismo.
- Cámaras empresarias locales han señalado que la caída de reservas hoteleras por los incendios configura un golpe adicional a las economías locales que ya estaban debilitadas.
Agricultura y producción local
- Las zonas rurales, chacras y estancias sufren pérdidas de pastizales, infraestructura menor y costos de reconstrucción, condicionando la producción ganadera y actividades agropecuarias locales.
- La cancelación de fiestas tradicionales (por ejemplo, festivales previstos en enero-febrero) también reduce ingresos del comercio y servicios.
Bosque nativo y patrimonio ambiental
- Los incendios consumen bosque nativo y especies de vegetación autóctona, lo que reduce la base productiva de servicios ecosistémicos (captura de carbono, regulación hídrica, patrimonio natural que sostiene el turismo).
Impacto social
Evacuaciones y viviendas
- Más de 3.000 personas fueron evacuadas por seguridad, y varias viviendas fueron destruidas o seriamente dañadas.
- La interrupción de servicios, el estrés por evacuación y la pérdida de bienes generan trauma comunitario y fragmentación social, especialmente en localidades pequeñas donde el tejido social es más estrecho.
Afectación a familias y reconstrucción lenta
- En fuegos previos (enero 2025), incendios en localidades como Epuyén consumieron unas 3.500 hectáreas y dejaron a decenas de familias sin vivienda. Meses después, muchas siguieron viviendo en condiciones precarias, lo que muestra una dificultad estructural de recuperación social y habitacional.
Discursos y posicionamientos oficiales
Autoridades provinciales
El gobernador Ignacio Torres aseguró que el incendio de enero de 2026 fue intencional y anunció recompensas para encontrar a los responsables. Afirmó que “los culpables van a terminar presos”, y vinculó algunos hechos recientes a grupos violentos, aunque esta perspectiva es controversial y parte de debates locales.
El Secretario de Bosques de Chubut, Abel Nievas, calificó la situación como “la peor tragedia ambiental de los últimos 20 años”, subrayando la magnitud del desastre y el riesgo inminente para ecosistemas y comunidades humanas.
Autoridades nacionales
El Ministerio de Seguridad Nacional desplegó recursos federales (brigadistas, aviones hidrantes, bomberos y apoyo logístico) a través de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) para contener el fuego.
Sin embargo, desde espacios sociales y críticos se advirtió que el Estado nacional no financió adecuadamente el combate al fuego en temporadas previas, utilizando solo un porcentaje menor del presupuesto destinado al manejo del fuego en 2024. Esto fue denunciado por organizaciones y medios críticos como una política insuficiente de prevención y respuesta frente a incendios forestales.
¿Hay sectores que se beneficien de los incendios?
Aunque no hay evidencia directa de beneficios económicos legalizados por incendios, hay debates políticos y sociales:
- Un proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados de la Nación planteó que muchos incendios en Patagonia tienen vínculos con la especulación inmobiliaria, la expansión del turismo de élite, grandes hoteles o terratenientes, y que estos actores se benefician de la deslocalización de comunidades y de la extranjerización de tierras.
- La Federación Empresaria del Chubut (FECh) también advirtió sobre posibles intereses detrás de los incendios, señalando que se debe investigar “quiénes son los interesados en que estos episodios ocurran y bajo qué fines”, aunque sin señalar directamente nombres.
Estas posiciones forman parte de un debate político y social intenso sobre causas, responsabilidades y beneficios estructurales, aunque no constituyen pruebas legales de una conspiración económica.
Marco institucional y legislación aplicable
- La provincia cuenta con una Ley de Bosques (Ley XIX N° 19) que regula la prevención y manejo del fuego en bosques nativos y áreas forestales.
- A nivel nacional, hay iniciativas como un proyecto de ley de emergencia ambiental, económica y habitacional para las zonas afectadas por incendios en Chubut, Río Negro y Neuquén, que busca declarar la emergencia por 180 días y habilitar medidas para combatir incendios y restaurar zonas quemadas.
- El Sistema Federal de Manejo del Fuego (SNMF), dependiente de Nación, debe coordinar con las provincias y la Agencia Federal de Emergencias, aunque hay críticas por su financiamiento y capacidad operativa insuficiente.
No existen leyes que respaldan el uso de tierras incendiadas para fines económicos privados; la legislación vigente apunta a la protección de bosques nativos, la preservación ambiental y la gestión del riesgo de incendios.
Los incendios en Chubut no son únicamente eventos naturales accidentales, sino que interactúan con condiciones estructurales más amplias: cambios climáticos que aumentan el riesgo, modelos de uso de la tierra (como monocultivos o plantaciones exóticas), debilidades institucionales en prevención y respuesta, y tensiones políticas sobre cómo gestionar recursos y territorios.
- Restricción ecológica y social: los ecosistemas naturales y las comunidades locales pagan el costo de políticas de prevención insuficientes y de prioridades de inversión públicas que no priorizan capacidades de manejo del fuego sostenibles.
- Desigualdad territorial: los incendios agravan desigualdades porque afectan más intensamente a poblaciones rurales, pequeños productores y pueblos originarios con menos recursos para adaptarse o recuperarse.
- Debate sobre poder y recursos: si bien no hay evidencia concluyente de beneficios directos para sectores privados, la disputa política en torno a causas e intereses detrás de incendios refleja tensiones por la tenencia de la tierra, el turismo y la planificación territorial futura.




