El conflicto salarial dentro de la Policía de la provincia de Jujuy escaló en las últimas horas con protestas frente a la Casa de Gobierno, incidentes durante la manifestación y una posterior denuncia penal presentada por el Ejecutivo provincial por hechos de violencia registrados durante la protesta. La situación también dejó al descubierto fuertes tensiones internas dentro de la propia fuerza policial, donde distintos sectores intercambiaron acusaciones sobre supuestas “traiciones” en el proceso de negociación salarial.
La movilización fue protagonizada este lunes, por efectivos policiales, personal retirado y familiares, quienes se concentraron en el centro de la capital jujeña para exigir aclaraciones sobre un supuesto acuerdo salarial anunciado por el gobierno provincial y reclamar mejoras en los haberes.
Un reclamo por aumentos y “acuerdos verbales”
El conflicto se originó luego de que circulara información sobre un posible acuerdo salarial entre autoridades y representantes del sector policial. Sin embargo, muchos efectivos señalaron que no existía un documento formal que confirmara los términos de ese entendimiento, lo que generó malestar dentro de la fuerza Y hasta denunciaron una traición de quienes los representaron en la mesa de trabajo entre las fuerzas policiales y el gobierno.
Durante la protesta, los manifestantes exigieron que el ofrecimiento se formalice por escrito y reclamaron una recomposición del salario básico, además de mejoras en las condiciones laborales y en los adicionales que perciben distintos rangos.
La falta de una comunicación clara sobre el acuerdo derivó en versiones contradictorias entre los propios policías, lo que profundizó el clima de desconfianza.
Acusaciones internas y versiones cruzadas
Uno de los elementos que más tensionó la protesta fueron las acusaciones entre distintos sectores de la fuerza, que se señalaron mutuamente por haber negociado o aceptado condiciones salariales sin el consenso del resto.
Durante la manifestación circularon versiones sobre supuestos acuerdos informales entre representantes policiales y autoridades provinciales, lo que llevó a algunos manifestantes a hablar abiertamente de “traiciones” dentro de la propia policía.
Algunos efectivos sostuvieron que determinados interlocutores habrían aceptado propuestas salariales consideradas insuficientes por otros sectores, mientras que otros policías negaron haber alcanzado un acuerdo definitivo con el gobierno.
Estas diferencias dejaron en evidencia una falta de representación unificada dentro del reclamo, lo que dificultó establecer una postura común frente a las autoridades.
Incidentes frente a la Casa de Gobierno
La manifestación, que comenzó de forma pacífica alrededor de las 16hs, derivó en momentos de tensión durante la noche en uno de los laterales de la casa de gobierno.
Algunos manifestantes quemaron neumáticos, tiraron una de las rejas de la casa de gobierno y arrojaron bombas de estruendo a la infantería que llego para custodiar ante posibles incidentes, mientras que otros efectivos intentaron contener la situación para evitar una escalada mayor del conflicto. Algunos denuncian que fueron infiltrados, pero lo cierto es que los manifestantes tampoco saben dar una respuesta a estos incidentes injustificados, ya que no habían sido “agredidos” por la infantería.

Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron momentos de fuerte tensión entre grupos de manifestantes y personal policial desplegado en la zona.
La respuesta del gobierno provincial
Tras los incidentes, el gobierno de Jujuy emitió un comunicado oficial en el que repudió los hechos de violencia registrados durante la protesta y confirmó la presentación de una denuncia penal ante el Ministerio Público de la Acusación.
Según el Ejecutivo provincial, durante la manifestación se registraron daños a bienes públicos, por lo que se inició una investigación judicial para identificar a los responsables. Así mismo, aclaran que esta situación fue desatada por un “sector” y no por la policía en general.
Al mismo tiempo, las autoridades señalaron que los reclamos salariales deben canalizarse por vías institucionales y evitar situaciones que puedan afectar el funcionamiento del sistema de seguridad provincial.
Cómo quedaron las negociaciones hasta ahora
Según trascendió, en las ultimas horas, tras las reuniones entre autoridades provinciales y representantes policiales, el Ejecutivo presentó un esquema de incrementos salariales escalonados que busca establecer un piso cercano a $1.150.000 para el sueldo de un efectivo ingresante dentro de la fuerza. La propuesta incluye además la incorporación de adicionales, como presentismo, y ajustes progresivos en las distintas jerarquías policiales.




