La reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei atraviesa su tramo decisivo en el Congreso de la Nación Argentina, tras haber obtenido media sanción en el Senado por 42 votos a favor y 30 en contra. El proyecto fue girado a la Cámara de Diputados para su tratamiento el jueves 19 de febrero de 2026, en una sesión considerada clave para el programa económico del Ejecutivo.
Cambios incorporados tras la media sanción del Senado
El texto aprobado por la Cámara Alta introdujo modificaciones estructurales a la Ley de Contrato de Trabajo con el objetivo oficial de “modernizar” el régimen laboral. Entre los cambios centrales incorporados se destacan:
- Posibilidad de pagar salarios en moneda extranjera bajo determinadas condiciones contractuales.
- Implementación del “banco de horas”, que permite flexibilizar la jornada laboral mediante acuerdos entre partes.
- Nueva fórmula de indemnización por despido, excluyendo ciertos conceptos salariales tradicionales del cálculo.
- Ampliación del concepto de servicios esenciales, lo que limita el alcance efectivo de huelgas en sectores críticos.
- Cambios en negociación colectiva, con reducción de la ultraactividad de convenios vencidos.
El texto del Senado modificó más de 50 artículos del régimen laboral vigente, configurando una reforma integral del sistema de contratación, despido y organización sindical.
Modificación clave antes del debate en Diputados
El punto más conflictivo fue el artículo que modificaba el régimen de licencias por enfermedad o accidente no laboral, habilitando reducciones salariales durante el período de licencia.
Ante críticas sindicales y políticas, el Gobierno aceptó eliminar ese artículo antes del tratamiento en Diputados. Este cambio es relevante porque introduce una consecuencia institucional concreta:
Si Diputados aprueba el proyecto con modificaciones respecto del texto del Senado, la reforma deberá volver a la Cámara Alta para su sanción definitiva.
Qué se espera para el jueves 19
El oficialismo busca aprobar el proyecto en Diputados con el menor número posible de cambios para evitar dilatar el proceso legislativo. La estrategia del Ejecutivo apunta a:
- consolidar la media sanción de Diputados,
- devolver el texto al Senado rápidamente,
- lograr la sanción final antes de fin de mes.
El debate legislativo coincide con un clima de alta movilización sindical y tensión política, lo que convierte la sesión en un test de gobernabilidad parlamentaria.
Discursos oficiales del Gobierno
Funcionarios del Ejecutivo y legisladores oficialistas sostienen que:
- la eliminación del artículo sobre licencias fue una concesión técnica para facilitar consensos,
- el núcleo de la reforma permanece intacto,
- el objetivo central es reducir litigiosidad laboral, informalidad y costos de contratación.
Desde el Gobierno se plantea la reforma como condición estructural para atraer inversiones y reactivar el empleo formal.
Posturas opositoras tras las modificaciones
Sectores opositores mantienen críticas estructurales al proyecto aun con los cambios introducidos. Los principales argumentos políticos son:
- la reforma debilita la protección del empleo,
- reduce el poder de negociación colectiva,
- flexibiliza condiciones laborales sin garantías de creación de empleo,
- modifica el equilibrio histórico entre capital y trabajo.
Algunos bloques anticiparon que intentarán introducir nuevas modificaciones en Diputados, lo que prolongaría el trámite legislativo.
Clima político general
El debate no se limita al contenido técnico de la reforma. Lo que está en juego es:
- el margen de poder legislativo del Ejecutivo
- la viabilidad del programa económico oficial
- el equilibrio entre competitividad empresarial y derechos laborales
- la capacidad del Gobierno de construir mayorías estables
Por eso, la sesión del jueves 19 es vista como un punto de inflexión político, no solo laboral.




