Este domingo 18 de enero de 2026, Portugal celebrará una de las elecciones presidenciales más inciertas y polarizadas de su historia reciente. La votación definirá al sucesor de Marcelo Rebelo de Sousa, quien no puede postularse a un tercer mandato, en un contexto marcado por la inestabilidad política posterior a las legislativas de 2025 y por el crecimiento sostenido de una posibilidad de derecha.
El país utiliza un sistema semipresidencialista, en el cual el presidente de la República cumple un rol clave en la gobernabilidad: puede vetar leyes aprobadas por el Parlamento, disolver la Asamblea de la República y convocar nuevas elecciones. En consecuencia, esta elección no es meramente simbólica, sino que constituye un verdadero referéndum sobre el rumbo institucional y político del país.
Un escenario inédito: la ultraderecha en el centro del debate
La principal novedad de este proceso es que, por primera vez desde la Revolución de los Claveles de 1974, un candidato de ultraderecha —André Ventura, líder del partido Chega— aparece encabezando algunas proyecciones de voto.
El avance de Chega en las elecciones legislativas de 2025 ya había encendido las alarmas dentro del sistema político portugués, y ahora la contienda presidencial profundiza esa tensión. El resultado de esta elección podría redefinir el equilibrio entre el Ejecutivo encabezado por el primer ministro Luís Montenegro y la futura presidencia.
Las urnas abrirán a las 08:00 y cerrarán a las 19:00 (hora local). En las Azores, el cierre será una hora más tarde. Si ningún candidato supera el 50 % de los votos válidos, se realizará una segunda vuelta el 8 de febrero entre los dos postulantes más votados.
Los primeros sondeos a boca de urna se difundirán a las 20:00, y los resultados oficiales preliminares comenzarán a publicarse en el portal de la Secretaría General del Ministerio de Administración Interna (SGMAI) durante la noche.
Los 11 candidatos confirmados
El Tribunal Constitucional validó una cifra récord de postulantes. Sin embargo, el peso político real se concentra en un grupo reducido de aspirantes con chances de disputar la segunda vuelta, ya que el gran numero de candidatos provoca que ninguno tenga la oportunidad de ganar en primera vuelta electoral.

André Ventura (Chega)
El candidato que concentra toda la atención. Ventura lidera el partido Chega, la principal fuerza de derecha radical en Portugal. Su discurso se centra en el combate contra la corrupción, el rechazo a la “clase política tradicional” y una agenda de endurecimiento en materia de inmigración y seguridad.
Ventura capitaliza el malestar social surgido tras los escándalos políticos y la crisis económica. Sus críticos lo acusan de promover un discurso populista y polarizador, mientras que sus seguidores lo ven como el único capaz de “ordenar el país”. Si logra ganar la primera vuelta, su figura marcaría un punto de quiebre histórico.

António José Seguro (Partido Socialista – PS)
Exlíder socialista y representante del ala moderada del centro-izquierda. Busca consolidar el voto tradicional del PS y captar sectores desencantados con el actual oficialismo. Seguro se presenta como la alternativa para frenar el avance de la ultraderecha. Su campaña gira en torno a la defensa del sistema democrático, la estabilidad institucional y las políticas sociales.

Luís Marques Mendes (Apoyado por PSD/CDS-PP)
Figura emblemática del centro-derecha institucional. Exdirigente del Partido Social Demócrata (PSD) y conocido analista político en la televisión portuguesa. Su candidatura representa la continuidad del modelo tradicional de gobierno y apunta a un electorado conservador pero moderado. Podría ser el candidato que dispute la segunda vuelta frente a Ventura.

Henrique Gouveia e Melo (Independiente)
Almirante en reserva y uno de los rostros más respetados de la campaña de vacunación contra el COVID-19 en Portugal. Se presenta como un candidato “por encima de la política”, con un perfil técnico, disciplinado y de orden. Su base electoral se compone de votantes que priorizan la estabilidad y el liderazgo institucional sin alineación partidaria.

João Cotrim de Figueiredo (Iniciativa Liberal)
Exlíder liberal y actual eurodiputado. Representa al electorado joven y urbano, con un discurso centrado en la reducción del Estado, el impulso al sector privado y la modernización económica. Busca posicionarse como la opción liberal moderna frente al conservadurismo tradicional y al populismo radical.

Catarina Martins (Bloque de Izquierda)
Excoordinadora del Bloco de Esquerda y referente de la izquierda progresista. Defiende políticas sociales fuertes, derechos laborales y la protección de minorías. Es la única mujer con un peso político significativo en esta elección y podría captar el voto joven y de sectores progresistas.

António Filipe (Partido Comunista Portugués – PCP)
Representa la izquierda histórica ligada al comunismo portugués. Su campaña gira en torno a la defensa del trabajo, el control estatal de sectores estratégicos y la justicia social. Es doctor en Derecho y profesor universitario. Su candidatura representa un intento del PCP por renovar su imagen tras años de liderazgo de figuras más antiguas.

Jorge Pinto (Livre)
Candidato de la izquierda ecologista y progresista. Es ingeniero ambiental con un doctorado en Filosofía Social y Política. Es cofundador del partido Livre y ha sido uno de sus rostros más visibles desde 2014. Enfocado en el cambio climático, la justicia ambiental y la transparencia institucional.

Manuel João Vieira
Artista, músico y candidato recurrente en elecciones presidenciales. Su campaña tiene un tono satírico y cultural, pero representa una crítica al sistema político. Su campaña utiliza el humor y el surrealismo para criticar lo que él llama una política que se ha “payaseado”. Su lema histórico es: “Solo desisto si soy elegido”. Vieira presenta un programa basado en el “derecho inalienable a la felicidad”, que incluye promesas intencionalmente imposibles para ridiculizar las promesas electorales tradicionales, por ejemplo: Prohibición de las enfermedades.

André Pestana
Es el coordinador y rostro principal del S.T.O.P. (Sindicato de Todos los Profesionales de Educación), un sindicato que ganó gran relevancia en Portugal por organizar huelgas masivas de profesores fuera de las estructuras sindicales tradicionales.. Defiende la educación pública, los derechos laborales y la reforma del sistema educativo. Ha manifestado posturas críticas hacia la OTAN y el gasto militar, defendiendo que existen recursos suficientes en el país para que todos vivan con dignidad si se redistribuye la riqueza.

Humberto Correia
Candidato independiente, se hizo viral por recorrer el país vestido como el primer rey de Portugal, Dom Afonso Henriques, portando una espada simbólica para “reconquistar” el país de la crisis de vivienda. Su plataforma se centra en la crisis habitacional y la defensa de los ciudadanos que “sufren” el sistema político tradicional.
¿Qué anticipan las encuestas?
Los últimos sondeos reflejan un escenario muy competitivo. André Ventura lidera algunas proyecciones, pero sin una ventaja suficiente para evitar la segunda vuelta. Los candidatos que aparecen con más posibilidades de enfrentarlo son António José Seguro y Luís Marques Mendes.
El nivel de participación será decisivo. Una abstención alta podría beneficiar a Ventura, cuyo electorado se muestra especialmente movilizado. En cambio, una participación elevada podría favorecer a las fuerzas moderadas que buscan evitar un giro político hacia la derecha radical.




