La sanción de las Leyes Provinciales N.º 6492, 6491 y 6493 en diciembre de 2025 marca un punto de inflexión en la política fiscal de la provincia de Jujuy. El paquete normativo configura una estrategia de alivio tributario selectivo, orientada a dinamizar la actividad productiva, fortalecer la formalización económica y mejorar la competitividad regional en un contexto nacional de alta presión fiscal y desaceleración del mercado interno.
Estas reformas no solo reordenan el esquema impositivo provincial, sino que también expresan una definición de modelo: priorizar sectores productivos considerados “estratégicos” como motores de crecimiento y empleo, aun a costa de resignar, al menos en el corto plazo, parte de la recaudación.
SUMAMOS MÁS REDUCCIONES EN IMPUESTOS PROVINCIALES
— Carlos Sadir (@carlossadirjuy) January 18, 2026
Este año, tomamos una decisión firme de continuar con medidas que alivien la carga impositiva y acompañar a quienes producen, trabajan y cumplen en Jujuy. pic.twitter.com/WYMWi8JVgG
Ley N.º 6492 — Ley Impositiva 2026
Reordenamiento tributario y señales al sector productivo
La Ley Impositiva 2026 establece las alícuotas, montos mínimos y valores fijos de los principales tributos provinciales: Ingresos Brutos, Impuesto Inmobiliario y Sellos, con vigencia desde el 1 de enero de 2026.
Entre sus ejes más relevantes se destacan:
- Mantenimiento de la alícuota general de Ingresos Brutos en 3,5 %, con ajustes en tramos sectoriales y actualización del régimen simplificado.
- Reducciones y exenciones específicas para sectores productivos clave, como el agro, el transporte y la construcción, áreas consideradas intensivas en empleo y con fuerte impacto territorial.
- Actualización de escalas en el Impuesto Inmobiliario, buscando mayor correspondencia entre valuación fiscal y capacidad contributiva.
- Ajustes en los montos mínimos del Impuesto de Sellos, especialmente en operaciones inmobiliarias y automotores.
Beneficiarios directos
El diseño del esquema apunta a:
- Pequeñas y medianas empresas, que enfrentan menores costos fiscales para sostener o expandir su actividad.
- Sectores productivos tradicionales y de base territorial, como el agro y la construcción.
- Contribuyentes del régimen simplificado, con mínimos actualizados que reducen la presión tributaria efectiva.
Ley N.º 6491 — Estímulos Fiscales para el Fortalecimiento de la Economía
Incentivos a la industria y formalización
Esta norma introduce un Régimen de Incentivos Fiscales para la Industria Manufacturera, con un claro sesgo pro-inversión y pro-formalización. El objetivo central es fortalecer el entramado productivo local y mejorar las condiciones de radicación y expansión de empresas en la provincia.
Sus principales herramientas son:
- Exención del 100 % de Ingresos Brutos durante 12 meses para nuevos contribuyentes, como incentivo a la formalización y a la creación de nuevas unidades productivas.
- Reducciones impositivas para industrias ya establecidas, especialmente en Ingresos Brutos e Inmobiliario.
- Planes de regularización de deudas, con condonación de intereses y multas y facilidades de pago.
Sectores beneficiados
- Industria manufacturera local, como núcleo del desarrollo productivo provincial.
- Emprendimientos formales recientes, que acceden a un período de alivio fiscal en su fase inicial.
- Empresas con pasivos tributarios, que encuentran incentivos para reingresar al circuito formal.
Ley N.º 6493 — Modificaciones al Código Fiscal
Disciplina, incentivos y modernización administrativa
La tercera pieza del paquete apunta a reforzar la eficiencia recaudatoria y la seguridad jurídica del sistema tributario. Introduce:
- Actualización de sanciones y recargos por mora, con criterios más claros según plazos de incumplimiento.
- Bonificaciones por buen cumplimiento, especialmente en el Impuesto Inmobiliario y pagos digitales.
- Nuevas exenciones en Ingresos Brutos, por ejemplo en servicios vinculados al acceso a internet bajo condiciones específicas.
- Mayor precisión en el rol de agentes de retención y percepción, fortaleciendo el control fiscal.
Impacto económico: dinamización productiva vs. sostenibilidad fiscal
Efectos positivos esperados
Desde el punto de vista económico, el paquete apunta a:
- Reducir costos operativos para el sector productivo, incentivando inversión y expansión.
- Fomentar la formalización, ampliando la base tributaria a mediano plazo.
- Mejorar la competitividad regional, en un escenario de competencia interprovincial por atraer capital y empleo.
- Estimular el empleo local, especialmente en sectores intensivos en mano de obra.
Sin embargo, el esquema plantea dilemas estructurales:
- Pérdida de recursos fiscales en el corto plazo, si el crecimiento de la actividad no compensa la reducción de alícuotas.
- Asimetrías sectoriales, donde los beneficios pueden concentrarse en empresas más grandes o ya formalizadas, dejando en desventaja a actores informales o de menor escala.
El gobernador Carlos Sadir ha enmarcado este paquete dentro de una política de “alivio fiscal para quienes trabajan, producen y generan empleo en Jujuy”. En declaraciones públicas previas al tratamiento legislativo, sostuvo que la reducción impositiva busca crear un entorno más favorable para la inversión, el desarrollo productivo y la estabilidad económica provincial.
Desde sectores críticos y espacios académicos locales, se advierte que:
- La política de incentivos puede derivar en una dependencia estructural del beneficio fiscal como herramienta de desarrollo, sin una estrategia complementaria de diversificación productiva.
- Existe el riesgo de que el esquema refuerce desigualdades entre empresas consolidadas y pequeños contribuyentes con menor capacidad de acceso a los regímenes promocionales.
Las Leyes 6492, 6491 y 6493 consolidan una estrategia provincial de desarrollo basada en el alivio impositivo y el estímulo a la inversión productiva. Desde una mirada estructuralista, el desafío central no reside únicamente en la reducción de la carga fiscal, sino en convertir ese margen financiero en una transformación real del entramado productivo, capaz de generar valor agregado local, empleo sostenido y menor dependencia de transferencias externas.
En ese sentido, la política fiscal de Jujuy se ubica en una tensión clásica del desarrollo regional: cómo equilibrar incentivos al capital y a la producción con la necesidad de sostener recursos públicos suficientes para infraestructura, servicios sociales y planificación de largo plazo.




