La encuesta nacional de DATUM Internacional, realizada entre el 16 y el 20 de enero de 2026, sobre una muestra de 1.202 personas a nivel nacional (urbano y rural), con un margen de error de ±2,8% y 95% de nivel de confianza, ofrece una radiografía detallada del escenario político peruano de cara a las elecciones generales de 2026.
El estudio releva intención de voto presidencial, preferencias para Senado y Cámara de Diputados, comportamiento del voto cruzado, criterios de elección de candidatos, tolerancia a vínculos con la economía ilegal, prioridades del próximo gobierno, seguridad ciudadana y evaluación de figuras políticas.
Intención de voto presidencial: liderazgo débil y dispersión
En la medición presidencial, Rafael López Aliaga lidera con 11,7% de intención de voto. Si bien encabeza el ranking, el porcentaje resulta bajo en términos históricos y no configura una ventaja estructural.
En segundo lugar se ubica Keiko Fujimori, con 8,0%, confirmando la persistencia del fujimorismo, aunque con un crecimiento limitado.
El tercer puesto corresponde a Carlos Álvarez, con 5,7%, consolidándose como la figura antisistema mejor posicionada.
Ningún otro candidato supera el 4%, lo que refuerza un escenario de atomización extrema.

El núcleo del sistema: indecisión y voto de rechazo
El dato estructural del estudio se encuentra fuera de los candidatos:
- 25,9% declara que votaría en blanco, nulo o viciado
- 18,4% afirma que aún no ha decidido su voto
En conjunto, 44,3% del electorado permanece fuera de la competencia efectiva, lo que explica la debilidad de los liderazgos y la volatilidad del escenario.
Preferencias para elegir candidato: la demanda de un outsider
Uno de los datos más contundentes del informe es la preferencia por perfiles ajenos a la política tradicional:
- 65% prefiere una persona nueva en política (outsider)
- 29% opta por un político con experiencia, aunque tenga cuestionamientos
- 4% es indiferente
- 2% no sabe / no responde
Este dato atraviesa casi todos los segmentos sociales y territoriales, confirmando que la demanda de renovación es mayoritaria y estructural.
Intención de voto para el Senado y la Cámara de Diputados
En el plano legislativo, la fragmentación es aún mayor:
- Más del 40% declara que no tiene definido su voto para el Senado
- En la Cámara de Diputados, la indefinición y el voto disperso superan el 45%
El Senado concentra un voto más conservador y asociado a figuras conocidas, mientras que Diputados refleja mayor peso regional y volatilidad.
Voto cruzado: presidencia y Congreso por separado
El estudio muestra una alta disposición al voto diferenciado:
- Aproximadamente 55% de los encuestados afirma que podría votar por opciones distintas para la presidencia y el Congreso
Este comportamiento refleja desconfianza hacia los partidos como estructuras integrales y una búsqueda deliberada de contrapesos institucionales.
Economía ilegal: un límite electoral claro
Consultados sobre la posibilidad de votar por un candidato vinculado a la economía ilegal (narcotráfico, minería ilegal u otras actividades ilícitas):
- Más del 80% señala que no votaría por un candidato con ese perfil
- Menos del 15% se muestra dispuesto a hacerlo en determinadas circunstancias
Este rechazo aparece como uno de los consensos más amplios del electorado.
Seguridad ciudadana y prioridades del próximo gobierno
La seguridad emerge como la principal preocupación nacional:
- 63% identifica la inseguridad ciudadana como el principal problema del país
En cuanto a prioridades para el próximo gobierno:
- Seguridad ciudadana: 63%
- Lucha contra la corrupción: 54%
- Reactivación económica y empleo: 49%
- Fortalecimiento de la justicia: 41%
El dato relevante es que la demanda de seguridad no aparece aislada, sino asociada a corrupción y debilidad institucional.
José Jerí, reuniones privadas y desconfianza institucional
Sobre el presidente José Jerí, DATUM arroja datos cuyos resultados muestran una imagen mayoritariamente negativa, aunque todavía sin un colapso total del respaldo.
En términos de aprobación presidencial, los datos correctos son:
- 41% aprueba la gestión de José Jerí
- 49% la desaprueba
- 10% no sabe / no responde
Esto arroja un saldo negativo de –8 puntos, reflejando una gestión que no logra consolidar mayoría social y que enfrenta un nivel de rechazo superior al respaldo efectivo.

La desaprobación es más marcada en Lima y Callao, mientras que la aprobación registra valores relativamente mejores en el interior del país, aunque insuficientes para revertir la tendencia general.
Reuniones privadas y percepción de gravedad
Uno de los factores que más impacta en la imagen presidencial es la percepción sobre las reuniones privadas de José Jerí con empresarios y actores con intereses en el Estado. El estudio muestra un nivel elevado de desconfianza:
- 53% considera que estas reuniones son muy graves
- 28% las califica como algo graves
- 14% cree que no son graves
- 5% no sabe / no responde
En conjunto, el 81% de los encuestados percibe estas reuniones como graves o muy graves, un dato que incide directamente en la evaluación de transparencia del gobierno.
Un escenario abierto, fragmentado y exigente
En conjunto, la encuesta DATUM muestra:
- liderazgos presidenciales débiles (ninguno supera el 12%),
- una mayoría social que demanda outsiders (65%),
- voto cruzado como comportamiento dominante (55%),
- rechazo masivo a vínculos con economías ilegales (>80%),
- y una prioridad clara en seguridad (63%).
A meses de las elecciones de abril, el estudio no anticipa ganadores, pero sí una certeza: el próximo proceso electoral se definirá menos por adhesiones firmes y más por la capacidad de captar a un electorado profundamente desconfiado.




