El Senado argentino aprobó el Acuerdo de Asociación Comercial entre el Mercosur y la Unión Europea con 69 votos afirmativos y 3 negativos, otorgando respaldo parlamentario a un tratado que demandó más de 25 años de negociaciones y fue firmado en enero de 2026 en Asunción.
Con esta decisión, Argentina se convierte —junto con Uruguay— en uno de los primeros países del bloque regional en ratificar formalmente el entendimiento, que aún requiere aprobación definitiva por parte de las instituciones europeas para su entrada en vigor plena.
Un mercado ampliado y reducción de aranceles
El acuerdo establece una de las zonas de libre comercio más extensas del mundo, integrando un mercado de más de 700 millones de personas y cerca de un tercio del producto bruto global.
Entre los puntos centrales del tratado se destacan:
- Eliminación de aranceles para más del 92 % de las exportaciones del Mercosur hacia Europa.
- Apertura gradual del mercado regional a productos industriales europeos.
- Regímenes específicos para sectores sensibles como carne y agroindustria, con cuotas y plazos de transición.
El entendimiento apunta a profundizar el comercio bilateral y a integrar a Argentina en cadenas globales de valor con mayor previsibilidad normativa.
Respaldo oficial y posiciones políticas
Tras la votación, el Gobierno nacional calificó la ratificación como un avance estratégico para la inserción internacional del país y destacó su potencial para atraer inversiones y generar empleo.
El canciller Pablo Quirno sostuvo que el acuerdo permitirá que las exportaciones argentinas accedan a preferencias arancelarias que potenciarán el crecimiento comercial.
Desde el oficialismo, la senadora Patricia Bullrich afirmó que la aprobación representa “el resultado de décadas de estrategia internacional” orientada a ampliar mercados para la producción nacional.
En tanto, el senador Jorge Capitanich expresó un respaldo con reservas, señalando que el impacto del acuerdo será heterogéneo entre sectores económicos y regiones del país.
Impacto económico proyectado
Según estimaciones oficiales, la implementación del tratado podría generar:
- Un crecimiento significativo del comercio bilateral en el mediano plazo.
- Mejores condiciones de acceso para sectores como agroindustria, energía, minería y manufacturas.
- Mayor flujo de inversiones extranjeras por la estabilidad normativa del marco comercial.
Para Argentina, el acuerdo implica un cambio estructural hacia una inserción internacional más abierta, con mayores oportunidades exportadoras pero también nuevos desafíos competitivos.
Obstáculos pendientes en Europa
La entrada en vigor plena del tratado aún depende del proceso institucional europeo. El Parlamento Europeo remitió el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para su evaluación jurídica.
Mientras tanto, la Comisión Europea analiza la posibilidad de aplicar provisoriamente el acuerdo en determinados aspectos comerciales.
Un giro en la política económica exterior
La aprobación legislativa refleja una orientación hacia la apertura comercial y la integración en mercados globales, al tiempo que mantiene abierto el debate sobre la protección de sectores productivos locales.
El acuerdo Mercosur-Unión Europea se perfila así como un punto de inflexión en la política económica exterior argentina, con efectos potenciales de largo alcance sobre el perfil productivo, el comercio exterior y el posicionamiento internacional del país.




