El 2 de abril es, para Argentina, una de esas fechas que la historia se empeña en no dejar pasar. A 44 años del desembarco que inició la guerra de Malvinas, el país se detiene para honrar a los 649 soldados caídos y a los veteranos que volvieron a una patria que, durante décadas, los miró con indiferencia.
El presidente Javier Milei encabezará el acto central en la Plaza San Martín de Retiro, donde se espera que reafirme el reclamo de soberanía sobre las islas. En Ushuaia y Río Grande, el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, recibirá a su par bonaerense, Axel Kicillof, para una vigilia que se ha convertido en la más emblemática del país.
La fecha, que en teoría debería unir a los argentinos en torno a una causa nacional, vuelve a quedar atrapada en la grieta política. Porque mientras unos hablan de memoria y dignidad, otros la usan para marcar diferencias. Y en medio, los veteranos siguen esperando que la patria los mire con los ojos que nunca tuvieron.
El acto central
El gobierno nacional confirmó que el presidente Javier Milei encabezará este jueves 2 de abril el acto central por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. La ceremonia tendrá lugar alrededor de las 10 de la mañana en la Plaza San Martín del barrio porteño de Retiro, uno de los espacios emblemáticos de la ciudad vinculados a la gesta.
Se espera que el jefe de Estado reafirme el reclamo por la soberanía de las Islas y la importancia de una Argentina próspera como punto clave para su recuperación. Luego de su discurso, se llevará a cabo la colocación de una ofrenda floral en el monumento a los caídos y un minuto de silencio frente a la placa del “soldado desconocido”.
El acto aparece en medio de la posibilidad de que el economista viaje este año, en abril o mayo, a Reino Unido. Así se lo manifestó en diciembre pasado al medio británico The Telegraph. A su vez, pretende concretar negociaciones con ese país para levantar la restricción que tiene Argentina para la compra de armas por el reclamo por las Islas Malvinas.
Milei dijo que el territorio isleño debería “ser devuelto a través de la negociación y cuando los isleños lo deseen”. “Nunca renunciaremos al reclamo de soberanía sobre las Malvinas”, afirmó el presidente al medio británico. “No es negociable”, enfatizó.
Se espera que asista gran parte del Gabinete Nacional: la secretaria de Presidencia, Karina Milei; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el Jefe de Gobierno, Jorge Macri; y los ministros Alejandra Monteaoliva (Seguridad); Carlos Presti (Defensa); Diego Santilli (Interior), entre otros.
Pero fundamentalmente, se espera la presencia del ministro coordinador, Manuel Adorni. Este jueves será una ocasión para que Milei vuelva a mostrarse con el funcionario eclipsado por las investigaciones judiciales en torno a su crecimiento patrimonial y sus propiedades no declaradas. Ayer, el Gobierno confirmó una agenda de trabajo del jefe de Gabinete y ratificó su continuidad.
La vigilia en Tierra del Fuego
Mientras el gobierno nacional organiza su acto en Buenos Aires, el epicentro de la memoria malvinera estará, como cada año, en el extremo sur del país. El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, recibirá este miércoles 1 de abril en Río Grande a su par bonaerense, Axel Kicillof, y al gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, para participar de la tradicional vigilia que se realiza cada año en la provincia.
La vigilia se realizará a partir de las 21 horas y se extenderá hasta la medianoche. El punto de encuentro de veteranos, familiares, vecinos y autoridades es el Monumento a los Caídos y la “Carpa de la Dignidad” que se levanta cada año en territorio fueguino y en donde se realizan distintas actividades conmemorativas para reafirmar el compromiso con la causa Malvinas. Allí, a la medianoche se cantará el himno nacional y también se realizará un minuto de silencio en recuerdo de los caídos en la guerra.
La “Carpa de la Dignidad” tiene una historia que merece ser contada. Nació hace 31 años, cuando un grupo de cinco veteranos de Río Grande decidió que no podían esperar el 2 de abril en sus casas; necesitaban estar cerca del mar, mirando hacia las islas, para sentirse cerca de sus compañeros que “quedaron allá”. Lo que comenzó con un tacho con fuego y cinco “locos”, como lo recuerda Raúl Villafañe, presidente del Centro de Veteranos de Guerra de Río Grande, se ha transformado en un evento multitudinario que convoca a miles de personas.
La ciudad de Río Grande se encuentra a pocos kilómetros de las Islas Malvinas y es la ciudad más habitada de Tierra del Fuego. Para los riograndenses, la guerra se sintió más que en cualquier otro lugar de la Argentina continental. Hoy, la conmemoración no se limita a una sola noche. La última semana de marzo, los veteranos levantan la “Carpa de la Dignidad”, un espacio donde reciben a escuelas y turistas para contar su historia. El objetivo es combatir la “desmalvinización”.
El punto máximo de la emoción llega exactamente a las 00:00 del 2 de abril. El sonido del himno nacional rompe el murmullo de la multitud, seguido por un minuto de silencio que solo es interrumpido por el estallido de las olas. Luego, se iza la bandera argentina bajo la luz de las antorchas.
Ya por la mañana, a las 11 horas, se desarrollará el acto central en el cenotafio de la ciudad de Ushuaia por el 44° aniversario. Kicillof participará de ambas actividades. La foto política de los tres peronistas no pasará desapercibida.
La grieta que no cesa
El gobernador Kicillof aprovechó la conferencia de prensa que encabezó en La Plata para hablar del fallo a favor del país por la nacionalización de YPF para marcar sus diferencias con la política exterior del presidente Javier Milei. El mandatario consideró que el gobierno nacional “le está haciendo mucho daño a la soberanía nacional”.
Lo ejemplificó repasando el rechazo de Argentina a la resolución de la ONU condenando la esclavitud africana el miércoles pasado: “Votamos en contra de la posición de países africanos que siempre han acompañado los reclamos de Argentina con respecto a la soberanía de las Islas Malvinas. Cada decisión que toma Milei tiene un costo altísimo y no la puede explicar en ningún lado”.
La visita a Tierra del Fuego será el primer paso de Kicillof en su agenda federal con miras a una candidatura presidencial 2027. Como viene repitiendo, el mandatario considera que este año es el de la “construcción” y busca ampliar el armado de su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), a otras jurisdicciones para generar una alternativa y derrotar a Javier Milei.
El otro acto
La Secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli, organizó una serie de actividades que se desarrollarán durante abril en diversos Museos Nacionales para mantener viva la memoria del reclamo de soberanía y rendir homenaje a los veteranos y caídos en el conflicto del Atlántico Sur.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el epicentro de los homenajes será el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur. Las actividades comenzaron este miércoles 1 de abril con una vigilia entre las 20 y las 24 h, que incluyó música en vivo, una feria y un emotivo tributo a los héroes. La jornada central del jueves 2 de abril se iniciará a las 10.30 h con el izamiento del Pabellón Nacional y la interpretación de la pieza musical “Aura”, a cargo de Irene García Sanjurjo y Aldo Vallejos, seguida por el Himno Nacional Argentino.
En la provincia de Salta, el Museo Histórico del Norte inauguró la exposición temporaria “Malvinas por siempre argentinas”, una muestra de objetos patrimoniales y libros. El jueves 9 de abril a las 10.30 h, el vicecomodoro y excombatiente Ramón Galván brindará una conferencia abierta al público sobre sus vivencias como piloto de la Fuerza Aérea.
En San Miguel de Tucumán, la Casa Histórica-Museo de la Independencia se sumará a los homenajes el viernes 3 de abril a partir de las 9 h. Tras el izamiento de la bandera por parte de veteranos de guerra, se realizará una ronda de lecturas en el Patio de Homenajes, que contará con la participación de numerosos escritores y artistas locales.
El Senado de la Nación también se sumó a los homenajes. En el inicio de la Semana de Malvinas, el Senado realizó un homenaje en el que se expusieron modelos a escala de los navíos argentinos que participaron de la guerra contra Gran Bretaña en 1982. La vicepresidenta Victoria Villarruel comentó que será parte de la ceremonia e hizo extensiva la invitación a través de sus redes sociales.
La voz de los veteranos
En una entrevista exclusiva con Infobae, el veterano de guerra y director del Observatorio de Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús, César Trejo, advirtió sobre el proceso de desmalvinización que, según él, ha sido impulsado desde las élites políticas y comunicacionales.
“La desmalvinización es un proceso que se ha construido desde arriba hacia abajo y la remalvinización se ha construido desde abajo hacia arriba”, sostuvo Trejo, que lamentó que “prevalezcan las visiones desmalvinizadoras que se fueron configurando en la inmediata posguerra”.
Trejo destacó que esa tendencia, lejos de ser una mera cuestión individual, responde a una estructura cultural de dominación anglófona instalada hace generaciones: “Que un presidente de la Nación diga que se ve espejado o idolatra a figuras como Margaret Thatcher, Ronald Reagan o Winston Churchill no es una cuestión exclusivamente personal, sino que tiene que ver con una estructura cultural que viene del fondo de la historia argentina”.
Al mismo tiempo, rescató el carácter transversal de la causa Malvinas en la sociedad argentina. “Cuanto más abajo y más adentro de la patria, menos desmalvinización. Y cuanto más arriba, ahí está la desmalvinización. Hay verdaderamente una tradición anglófona que detesta lo americano, lo popular, lo criollo”, sostuvo.
En esa línea, Trejo subrayó la persistencia de una memoria activa: “Malvinas está en todas partes, la marca de Malvinas. Para la inmensa mayoría de los argentinos, es una marca de fortalecimiento autoidentitario y de tareas todavía pendientes: la integración territorial plena, la soberanía y la independencia”.
Consultado sobre por qué Malvinas es el futuro, Trejo vinculó la causa con el destino nacional: “Malvinas es el futuro porque una nación como la nuestra, que tiene más de diez millones de kilómetros cuadrados, hay tres millones y medio que están en manos extranjeras. Es una tarea pendiente, del futuro, ojalá próximo, de recuperarlas”.




