El ciclo lectivo 2026 comenzó en Jujuy con una fuerte tensión gremial que aún no encuentra resolución. Los docentes secundarios nucleados en CEDEMS realizaran un paro de 48 horas los días 25 y 26 de marzo, en el marco de un plan de lucha que incluye movilizaciones y asambleas permanentes. En ADEP, la situación es más compleja: el gremio que representa a los docentes de nivel inicial y primario se encuentra acéfalo desde diciembre de 2024, con denuncias de fraude electoral y una conducción provisoria cuestionada por las bases. El gobierno de Carlos Sadir ofreció un aumento del 10% hasta junio, que los gremios rechazaron por considerarlo insuficiente frente a una inflación que en Jujuy alcanzó el 3,1% en enero y el 3,1% en febrero, totalizando un 6,2% acumulado en el primer bimestre.
Paro de 48 horas para el 25 y 26 de marzo
El Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (CEDEMS) anunció un nuevo paro de 48 horas para los días 25 y 26 de marzo, en el marco de un plan de lucha que mantiene en vilo al sistema educativo provincial. La medida de fuerza se suma a las ya realizadas durante el inicio del ciclo lectivo, que incluyeron un paro nacional de 48 horas el 2 y 3 de marzo con una adhesión que los propios gremios calificaron como histórica.
Según Mercedes Sosa, secretaria general de CEDEMS, el acatamiento en las escuelas secundarias durante las medidas previas fue “cercano al 90%”, mientras que desde las bases de ADEP reportaron una adhesión superior al 80% en el nivel primario.
“El reclamo principal a nivel nacional es la falta de convocatoria a paritarias y un piso salarial nacional de $500.000 que resulta insuficiente ante el costo de vida. A nivel provincial, los ejes de protesta incluyen un ofrecimiento salarial por debajo de la inflación, falta de respuesta al abono diario, pago en negro del 70% del salario y la fragmentación salarial (no pago de 7 ítems en el segundo cargo)”, explicó Sosa en conferencia de prensa.
La dirigente también denunció una desinversión educativa, citando el recorte del 93% del presupuesto a escuelas técnicas, lo que impacta en equipamiento, capacitación y becas.
La oferta del gobierno
El gobierno de Carlos Sadir presentó en febrero su propuesta salarial para los docentes. Según lo publicado en el sitio oficial de la provincia, la oferta incluye:
- Incremento total del 10% hasta junio, con la siguiente distribución: 4% en febrero, 2% en marzo, 2% en abril y 2% en junio
- Pago de un bono en mayo
- Incorporación al sueldo básico de $2.000 mensuales correspondientes a la conversión del suplemento no remunerativo no bonificable por persona
- Aumento del premio por asistencia del 20% al 30%
- Aumento de asignaciones familiares del 20% al 30%
- Incremento del tope de adicional por título a 1,5, en beneficio de docentes con 2 cargos
- Proyección del salario inicial: $842.000 en febrero, $860.000 en marzo, $880.000 en abril, $900.000 en junio
Desde el Ejecutivo provincial se reafirmó “la determinación de sostener el salario por sobre el índice de inflación, a los efectos de cuidar la capacidad adquisitiva de los trabajadores estatales, en la medida que lo permitan las condiciones financieras”.
El ministro de Hacienda, en declaraciones posteriores, sostuvo que “el balance de estas paritarias es bastante positivo” y que la oferta mejoró “sustancialmente” respecto a la anterior. Sin embargo, los gremios rechazaron la propuesta por considerarla insuficiente.
“la oferta está por debajo de la inflación”
El argumento central de los docentes es que el aumento propuesto no sólo es insuficiente, sino que ni siquiera alcanza para cubrir la inflación registrada en los primeros dos meses del año, que ya suma el 6,2%. Con esta oferta, el salario docente perdería poder adquisitivo en lugar de recuperarlo.
En una conferencia de prensa realizada el 19 de marzo, Mercedes Sosa, secretaria general de CEDEMS, apuntó contra el gobierno planteando que “no hay ningún aumento sino solo un adelantamiento de cuotas” y señaló que el gobierno “no lee el humor social que hay en referencia al creciente malestar frente a los bajos salarios”.
Sosa planteó que “hay docentes que dejan alguna comida para poder pagar el transporte para trabajar y nos quitan los abonos diarios. Un docente gasta hasta el 30% de su sueldo en transporte. No alcanza el sueldo para nada”.
Sebastián Copello, maestro de nivel primario, precisó a El Destape que actualmente el salario inicial es de $840.000, mientras que el sector docente exige que sea de $1.500.000, “lo que indica la canasta básica”.
El malestar se profundiza
Detrás de los números hay una realidad que los propios docentes describen con crudeza. Según denunciaron en distintas asambleas, cerca del 70% de sus salarios se paga en negro, lo que significa que no reciben aportes jubilatorios sobre esa parte ni tienen respaldo ante eventuales conflictos. También denuncian la “fragmentación salarial”: el no pago de siete ítems en el segundo cargo, lo que profundiza la precarización.
La situación es tan crítica que muchos docentes deben recurrir al pluriempleo para llegar a fin de mes. “Los docentes deben realizar trabajos paralelos (como Uber) para subsistir, ya que no se les paga por planificación ni correcciones”, denunció Mercedes Sosa.
Copello amplió el diagnóstico: “Hoy atravesamos situaciones de pluriempleo, estrés laboral, además de problemas de salud mental. Llevan adelante 14 horas de trabajo por día. En la secundaria hay gente que trabaja mañana, tarde y noche. Hubo colegas que fallecieron por un ACV debido a la poca calidad de vida que tienen”.
Para paliar la situación, los maestros venden comida, trabajan en ferias los fines de semana y quienes pueden, porque tienen bicicleta o auto, se suman a plataformas como Uber los fines de semana.
Reapertura de paritarias sin nueva oferta
El secretario de Trabajo y Empleo, Andrés Lazarte, anunció que se retomarían las negociaciones salariales con los gremios estatales. Sin embargo, el jueves 19 de marzo se concretó el encuentro con un resultado desalentador.
Según informaron los gremios, no hubo una propuesta de recomposición salarial en la reunión. Desde CEDEMS señalaron que la reunión “terminó prontamente luego de escuchar nuestras demandas y pasaron a un cuarto intermedio hasta la semana próxima, por lo que no hubo ningún ofrecimiento salarial”.
En la misma conferencia de prensa, los gremios anunciaron la continuidad del plan de lucha, que incluye el paro de 48 horas para el 25 y 26 de marzo y la realización de asambleas para definir los pasos a seguir.
Reclamos que atraviesan todos los sectores
El conflicto docente no es un hecho aislado en Jujuy. El malestar por la pérdida de poder adquisitivo atraviesa a todos los sectores del estado provincial. El 5 de marzo, efectivos retirados y familiares de las fuerzas de seguridad se movilizaron en la Plaza Belgrano bajo el reclamo de una “actualización salarial urgente”, denunciando supuestos “sueldos VIP” para agentes de alta jerarquía mientras el personal de menor rango percibe haberes por debajo de la inflación.
También los trabajadores de la salud, tanto profesionales como administrativos, exigieron mejoras salariales y, en muchos casos, el pase a planta permanente de empleados contratados que renuevan su condición de forma constante.
El Sindicato de Empleados y Obreros Municipales (SEOM) presentó formalmente el pedido de reapertura de paritarias con un reclamo salarial para equiparar los haberes con la canasta básica. El gremio liderado por Sebastián López se sumó así a la presión iniciada por CEDEMS, endureciendo el frente sindical al inicio del año.
En este contexto, los diputados del PTS-FITU, Alejandro Vilca y Gastón Remy, presentaron en la Legislatura un proyecto de ley para declarar la emergencia salarial en Jujuy, con el objetivo de establecer que el salario inicial de los trabajadores estatales sea equivalente a la canasta familiar que proporciona la DIPEC.




